jueves, 20 de noviembre de 2014

Descubre si te encuentras en la "zona de confort" y sal de ahí.



Responde sí o no a las siguientes afirmaciones: 

-"Creo que aprendo lo suficiente respecto a mi carrera o grado de estudios dentro de la escuela, por lo tanto, no me ocupo en buscar mayor información o práctica fuera de ella."

-"Quisiera además de la escuela y/o trabajo realizar otras actividades como deportes o talleres culturales que me apasionan pero no tengo tiempo."

-"Siento que tengo ideas muy creativas pero rara vez las pongo en práctica."

-"Siempre pienso que no tengo los recursos o el conocimiento suficiente para aprovechar algunas oportunidades."

-"No me gusta nada mi situación actual pero estoy acostumbrad@ a vivir así y prefiero no hacer cambios por miedo a que esta empeore."

Si respondiste al menos a dos que sí, mi estimad@ amig@ estás perfectamente sentado en tu "Zona de Confort."

¿Que es exactamente la zona de confort?

Es un estado mental en el que te encuentras cómodo realizando las actividades "normales" día a día, dominas los temas y los círculos en los que te desenvuelves. Existen muchas cosas de las cuales te quejas constantemente pero crees que simplemente así son y no puedes hacer nada para mejorarlas. Es un estado donde ya no tienes nervios de empezar, la vida y las actividades ya no te representan un desafío para el futuro.. La zona de confort se traduce finalmente en un "freno de mano" a tu crecimiento profesional y personal. 


Aquí 5 sencillísimos consejos para comenzar a dejar esa zona y entrar en la zona del cambio y el aprendizaje constante: 



1.-Ponte metas que te entusiasmen
Fija tu propia meta: no lo que quieren tus papás, no lo que te aconsejan los amigos, no lo que parece aceptable en tu círculo social, NO. La meta debe ser basada en tus pasiones más profundas, algo que realmente te haga saltar de la cama temprano, o que a pesar de ser difícil, pensar en el resultado final te haga sonreír y querer hacerlo de todas maneras.
2.-Recuerda aquellas metas que alguna vez soñaste y no hiciste y también las que sí lograste. 
Existen ciertas ideas, propósitos o sueños que a lo largo de nuestra vida hemos ido dejando de lado. No por que ya no nos entusiasmen, sino porque encontramos pretextos para dejarlos de lado. Identifica cuáles son, cómo dar una solución activa a cada pretexto que se te ocurra y ¿por qué no? revívelos. 

Piensa también en los objetivos que sí haz logrado: recuerda el miedo que sentías al principio, recuerda el esfuerzo que tuviste que hacer para lograrlo, acuérdate de cómo te decía la gente que mejor no lo intentaras porque era muy arriesgado y la determinación que tuviste para seguir. Esto te ayudará a tener autoconfianza, ya que recordarás que eres capaz de eso y mucho más. 
3.-Divide tus metas en pequeñas acciones 
Ve poco a poco, no tienes que cambiar tu vida completa de un día a otro. 
Si tu meta ha sido por ejemplo; correr una carrera de 10 km entonces comienza por salir a caminar diariamente, después te sentirás motivado a acelerar el paso y recorrer una distancia más grande, en el camino conocerás nuevas personas que comparten tu pasión te darán consejos y te motivarán a seguir. Inscríbete a la carrera, de éste modo tendrás una fecha límite para realizar tu meta y finalmente cumple tu objetivo la fecha y hora fijada por ti mism@. No hay nada más valioso que le compromiso con tu propia palabra. 
4.-No tengas miedo de hacer el ridículo
Uno de los mayores frenos para intentar algo nuevo es lo que los demás piensen de mi o de mi idea.  No existen maneras de hacer "bien" o "mal" las cosas. Simplemente haz lo que funcione para ti y tu proyecto. Asesórate claro con un experto en el tema si así lo consideras necesario. Capacítate y prevee la mayoría de los riesgos. Sin embargo no existe el éxito sin un riesgo implícito. Así que !asúmelo!


5.-Hoy es el mejor día para empezar 
Deja de decir; -Cuando yo tenga... o -Cuando pueda... El día es hoy. Empieza a hacer cambios pequeños, al ver la satisfacción que te provoca querrás siempre dar un paso más hacia tu crecimiento. 

 La estabilidad no es mala, es una necesidad del hombre pero si esta no te está permitiendo aprender es hora de moverse de ahí. 
Salir de la zona de confort se hace todos los días, en diferentes aspectos de la vida. Empieza hoy, no querrás esperar a ver las maravillas que puedes lograr.  







2 comentarios:

  1. ¡tan cierto! Hay un mundo de posibilidades sólo para los que queremos tomarlas, demos un paso fuera de nuestra zona de confort

    ResponderEliminar
  2. Atrévete, intenta, haz, es mejor decir me acuerdo a me imagino.

    ResponderEliminar